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Toldos: Diseño y protección con vuelo

Ofrecen una alternativa no sólo de protección sólida, sino de diseños versátiles, móviles o fijos que se homogeneizan con el hogar y potencian su estilo. Los de brazos invisibles, verticales y corredizos son los más requeridos.

Toldos: Diseño y protección con vuelo
De brazos invisibles. Este tipo de toldos realza la línea estética, sin invadir el espacio deseado.

martes, 19 de enero de 2010

Sin lugar a dudas la arquitectura y su desarrollo a través del tiempo ha llegado - y continúa haciéndolo- a proyectar un elemento potenciándolo a su máxima expresión. No sólo en la utilización en cuanto uso y servicio que pueda prestar, sino, y por sobre todo, en los funcionales diseños que ofrece.

Este es el caso de los toldos hogareños, que en un principio y por lo general se visualizaban como esa gruesa tela verde de lona plegable, que cubría algún espacio de patio de las abuelas, y que hoy presentan una multiplicidad de diseños y propuestas. Su gran adaptabilidad y versatilidad de líneas, permite soñar con opciones a la medida del cliente.

En esta nota, profesionales y comerciantes especializados del medio, acercan consejos y precisiones acerca de los toldos hogareños ¿El límite?.. la imaginación.

¿Protección vs. diseño?

Una cualidad no prescinde de la otra. La arquitectura permite hoy un tipo de protección solar que responde a la necesidad de estructuras modernas, ligeras e imaginativas. Bien para completar edificios, o bien, por ellas mismas, para el uso de espacios exteriores proporcionando frescura y un 96 % de protección UV contra los rayos solares.

Según precisó el arquitecto Adolfo Mallea, “los toldos nacieron como un elemento protector que resultó muy práctico. El paso del tiempo permitió que fueran desarrollándose de una manera más ágil, con mayor dinamismo y telas muy eficientes para tal fin. Sin dudas, las mayores ventajas de tener hoy toldos en nuestras casas, además de la protección solar, es la facilidad de maniobra y aplicación, y hasta el uso de tecnología como soporte opcional”.

En cuanto a variedad se refiere en toldos hogareños, Patricia Marqués, encargada del show room de Dino Conte, precisó: “en el mercado se ofrece una variedad amplísima de elementos que resultan funcionales en términos de protección solar para patios y terrazas, que van desde estructuras fijas, hasta toldos motorizados que forman parte de un sistema de domótica, es decir, del conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda ”.

La elección de un determinado sistema dependerá entonces de las posibilidades que brinde el ambiente donde se utilizará, de las funciones que le serán exigidas, y del presupuesto que se destine al producto.

“La variedad es amplia y se pueden ofrecer varios tipos de toldos: corredizos, capotas, de brazos invisibles, de brazos rectos, verticales y estructuras fijas con componentes importados y nacionales. Es recomendable la utilización de lonas impermeables e ignífugas (de protección contra el fuego) generalmente de origen español y francés. Los toldos de brazos rectos, de brazos invisibles y los verticales pueden ser motorizados y automatizados, tanto con sensores de viento y luz, como con timers”.

Sin embargo, la persona debe prever que el espacio del toldo se sienta como algo planificado respecto a la estructura de la casa, por más que sea móvil. No es bueno que se perciba como una adición de la arquitectura hogareña, sin pensar lo que se desea de manera previa.

Soñar espacios insospechados en diseño es posible más allá de lo imaginado. Según precisó el arquitecto Luis Pedrosa, “si bien se piensa como parte de la estructura hogareña para que siga el concepto, los toldos ofrecen diseños flexibles que favorecen esa decisión, por más chico o no que sea el espacio, por la flexibilidad de agrandar y achicar espacios. Ya sea por medio de sistemas modulares, o de membranas que implica la presencia de mástiles o sistemas de tensores entre muchos otros”.

Carpas orugas, tipo manga, con telas térmicas acompañadas con tecnología o plegables a la vieja usanza. Todo es posible a partir de las telas y diversidad que se ofrecen.

Los materiales

“Si hablamos de telas, sin duda la lona debe ser impermeable e ignífuga; ya que con la primera cualidad mencionada se reducen las exigencias de mantenimiento; y con la segunda se reducen los riesgos de quemaduras e incendio. Lamentablemente, no existen estas lonas de origen nacional, lo que encarece el producto”, precisó Marqués.

La fabricación puede ser en toldos en lonas acrílicas, PVC, olefinas, poliéster y fibra de vidrio, en cuanto a telas se refiere. Respecto a los componentes, los materiales más utilizados son el aluminio, el hierro y la chapa, dependiendo de qué componente se trate, ya que cada material ofrece sus ventajas y desventajas.

Según precisó Mallea “en terrazas y patios, el sistema tradicional de toldo plegable es muy bueno por su facilidad de plegado. Existen también sistemas que brindan mayores posibilidades visuales y estéticas, tensando telas, y sobreponiéndolas unas sobre otras, diversas variantes que solucionan espacios y ofrecen versatilidad".

"Incluso hay en el mercado opciones más novedosas como estructuras tensadas a la manera de tiendas de velas. La arquitectura efímera total con telas, que se puede montar y desmontar en un lugar por diversas razones, es otra de las grandes potencialidades de los toldos”.

Por su lado, el arquitecto Pedrosa aconsejó: “si se trata de elegir el material del toldo, me inclinaría por aquellos de lona y fibra natural, ya que se absorbe mejor el calor de mejor manera, en lugar de aquellos con membranas plásticas. Nunca hay que perder de vista la homogeneidad y contraste que debemos lograr con el toldo respecto al resto de la casa. Lo ideal es que cuando se proyecta, la idea del toldo esté incluida”.

En cuanto al valor, dependerá del tipo de toldo de que se trate, el origen de sus materiales, la tela a utilizar y sus dimensiones y accesorios. Según Marqués, “un toldo nacional de brazos invisibles sin motorizar y sin cubre toldo, hecho en PVC puede ser adquirido por $1350, más IVA y costos de colocación”.

Tendencias mendocinas

Existe una marcada tendencia a elegir toldos de brazos invisibles, toldos verticales y corredizos. Sin embargo, como la oferta de estos productos es tan variada, el cliente generalmente tiene alguna idea de lo que quiere, pero también tiene muchas dudas, situación muy común en un proceso de compra con tan amplio grado de involucramiento.

Según la encargada del local comercial “esto hace que se deba buscar para el cliente las alternativas que ofrece la combinación de dos variables claves: el ambiente donde se colocará el toldo, con las ventajas y desventajas que ofrece, y las exigencias y gustos de la persona que se asesora. En cuanto a mantenimiento en general, no demandan mucho trabajo. Con un poco de agua y jabón aplicados con un cepillo suave se los puede dejar como nuevos”.

Si bien existen las garantías a la hora de la compra del toldo, es fundamental que sean cerrados o guardados en días de fuertes tormentas, granizos y vientos, sobre todo Zonda. Teniendo en cuenta estas premisas los toldos pueden durar alrededor de quince años sin que demanden un cambio de tela.

Así representan un aditamento que protege los espacios abiertos del hogar, pero además que le agrega estilo y diseño como parte de ese todo que representa la casa para sus ocupantes. Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

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