El Castillo, un sueño hecho realidad.
Pintar en un atril, bailar, aprender a tocar la batería, cantar, participar en una coreografía de salsa o incluso ser el guionista de una obra de teatro, son actividades que desarrollan la capacidad expresiva de los niños, los entusiasman, divierten y estimulan.Todas ellas tienen un lugar clave en los programas de vacaciones de El Castillo Hotel Resort Spa, en las sierras de Córdoba.
El hotel atrae a los niños a simple vista, porque su arquitectura remite a los clásicos cuentos de príncipes y princesas. Tiene enormes torres de piedra con miradores, escalinatas que comunican los distintos niveles del parque y pasillos largos que desembocan en otros pasadizos y llevan a más escaleras en forma de caracol y otros tantos laberintos que los chicos pueden recorrer a su antojo.
Ellos pintan en un atelier vidriado ubicado en una de las torres; tocan la batería en su sala de música, aprenden a manejar una cámara de fotos en el estudio de fotografía, arman una obra de teatro que se representará al final de la estadía ante la perplejidad del resto de los huéspedes.
Pero sin duda la emoción más grande llegará la noche de la cena medieval, cuando todos los huéspedes visiten la base de cambio de identidades del hotel, un salón repleto de percheros con disfraces de personajes de películas fantásticas.
Los atuendos están inspirados en el Medioevo y se realizaron con terciopelo y brocados reproduciendo modelos originales. De hecho se confeccionaron con tal fidelidad que parecen salidos de viejos arcones.
Entre los lugares exclusivos para chicos uno de los preferidos es el kinder, con niñeras disfrazadas de princesas y juegos para distintas edades. Allí los chicos pueden permanecer solos o con algún otro mayor y hasta pueden comer si sus padres se entusiasman con una cena íntima.
En el parque hay canchas de fútbol, piscinas semi olímpicas, una cama elástica y juegos de jardín para cuando el clima permite estar al aire libre. También hay un sector de juegos interiores con bowling, metegol, mesas de ping pong, juegos de mesa, sala de lectura y piscina climatizada para las tardes frías.
El entorno de las sierras cordobesas, a una hora de la capital de la provincia, aporta otros paseos para toda la familia. Parques de diversiones, un planetario, salidas a caballo, senderos con cascadas y trekking por las sierras son algunas de las opciones para quienes logren convencer a sus hijos para salir del hotel.
Los adultos también tienen mucho para disfrutar, comenzando por el spa, el gimnasio, la cava donde se realizan degustaciones de vinos, los espectáculos nocturnos y la excelente gastronomía regional del hotel.
Más información y tarifas:
http://www.elcastillohotel.com.ar/downloads/elcastillo_invierno08.pdf
El clásico de Bariloche
El Llao Llao Hotel & Resort Golf-Spa preparó para la próxima temporada de invierno un programa especial. Ubicado a 20 kilómetros del Cerro Catedral, ofrece en julio y agosto un servicio de traslado exclusivo al centro de ski.
Allí el Hotel cuenta con su Refugio, en donde el esquiador puede disfrutar de un café, una copa de champagne o alguna de las dulzuras elaboradas por el chef. Entre los servicios que se ofrecen se encuentran pases para los medios de elevación, alquiler de equipos e instructores de ski.
Los programas diseñados para esta temporada comprenden paquetes de tres y siete días; además es posible tomar noches adicionales.
La temporada invernal se divide en dos: Temporada Alta comienza el 1 de julio y se extiende hasta el 31 de agosto, con excepción del período comprendido entre el 4 y el 26 de julio, que corresponden a la Temporada Alta Especial.
El costo del paquete por tres noches para la Temporada Alta parte de $ 1.485 en habitación Economy y para el paquete de siete noches desde $ 3.265.
En la Temporada Alta Especial la tarifa del paquete de tres noches es a partir de $ 1.855 en habitación Economy y de $ 4.135 para el de siete noches. Las tarifas son por persona, en base doble, con IVA (21%) incluido.
Esta temporada ofrece además la posibilidad de optar entre las señoriales habitaciones del histórico Edificio Bustillo o las studios y suites de la nueva Ala Lago Moreno. Más información: www.llaollao.com
Canopy y raquetas en Esquel
Durante los meses del invierno, el bosque andino se viste de gala: una alfombra blanca cubre cerros, caminos, lagos y añosos ejemplares de ñires y coihues. Atrás quedaron las cenizas; ahora todo está vestido de invierno.
Entre las actividades que propone la ciudad patagónica está el canopy. El punto de partida es el ascenso hasta las plataformas aéreas construidas en las más altas copas de ejemplares de árboles autóctonos.
Luego los aventureros dejan rodar las poleas para deslizarse por los cables distribuidos en forma horizontal hasta la siguiente plataforma. Los recorridos van de 30 a 300 metros, con una velocidad promedio de 23 kilómetros por hora.
Quienes lo probaron no se arrepienten: estar suspendido en el aire, con el viento patagónico como único testigo, significa convertirse en espectador privilegiado del espectáculo de la naturaleza.
La original propuesta tiene además valor ecológico porque no altera el hábitat de la comarca andina. Por otro lado, los operadores suministran equipos técnicos que garantizan la seguridad de los turistas, que protagonizarán la travesía acompañados por guías expertos en la actividad.
Las excursiones con raquetas de nieve también integran el abanico de propuestas para quienes no se conforman con las pistas de ski.
Inmaculados escenarios con arroyos, lagos, bosques, valles y declives invitan a disfrutar del trekking de invierno, con opciones de distinta intensidad según el estado físico de los turistas.
No hace falta experiencia previa: pocos minutos son suficientes para dominar las raquetas de última tecnología, capaces de avanzar sin necesidad de pistas o senderos delimitados.
La actividad propone entregarse al silencio del bosque nevado y disfrutar de la agradable sensación de estar flotando sobre una nube blanda. ¿La única condición? La presencia de nieve, garantizada en la localidad chubutense desde mayo a octubre.
La nieve oficia de maestro de ceremonias de las excursiones en canopy y trekking invernal.
Más información: www.esquel.gov.ar
A pesar de la promoción los mendocinos no se lanzaron a disfrutar del miniturismo masivamente. La situación económica sería una de las razones fundamentales.
Despertarse con el canto de las monjas, participar de los sacros oficios antes de cenar y vivir el silencio y la tranquilidad de monasterios europeos, otra manera de viajar.