Hubo diez casos más que en el mismo período del año pasado. El 60% permanece impune.
viernes, 07 de julio de 2006
Entre el primero de enero de este año y el 30 de junio de 2006 se cometieron 80 homicidios en Mendoza, diez más que en el mismo período del año pasado. La mayoría fueron perpetrados en Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras, con los barrios conflictivos de cada uno de esos departamentos como principales escenarios.
En el 60% de los casos no hubo detenidos y ninguna de las causas cuenta con resolución judicial. Según los partes diarios policiales, los asesinatos por venganza o ajustes de cuenta son la mayoría. Y en cuanto a tiempo, marzo y junio fueron los meses más violentos.
Desde una bebé de 9 meses a una anciana de 82 años. Desde un reo de la Penitenciaría a un suboficial principal de la Policía provincial. De la venganza a los celos. Del robo a una pelea circunstancial. En todos los casos se repiten las imágenes de violencia y de conflictos que terminan con una muerte.
Lo ocurrido durante estos seis meses parece haber reafirmado el aumento de la inseguridad en la provincia. De acuerdo con la comparación estadística, en la primera mitad de 2004 se cometieron 69 homicidios, mientras que esa cifra subió apenas el año pasado con un caso más. La tendencia en alza se repite en lo que va de 2006, pero la cantidad de hechos no se acercó a los cien contabilizados en 2003, año récord en la provincia en ese tipo de delitos.
A diferencia de años anteriores, cuando los meses más sangrientos fueron enero y febrero, y con las riñas como principal m´vil delictivo, en el primer semestre 2006 la mayor cantidad de homicidios se cometieron en marzo y en junio, y allí las venganzas y los conflictos pasionales fueron los desencadenantes de estas tragedias.
Los 6 meses de 2006
De los 80 homicidios, 31 fueron cometidos por venganza o ajustes de cuenta, una figura que, para las autoridades de la cartera de Seguridad, no está ligada directamente con los hechos que conmocionan a la opinión pública. Luego, los conflictos intrafamiliares y los dramas pasionales sumaron 15 víctimas. Las riñas vienen después en el ránking: 13. También hubo 16 asesinatos cuyos móviles fueron confuso y no pudieron ser tipificados.
El porcentaje más bajo tiene que ver con los robos seguidos de muerte: fueron 4 casos. Finalmente sólo un homicidio preterintencional -calificado así porque la muerte de la víctima parece no haber sido el fin deseado del victimario- completa el número total.
Marzo fue el mes con más hechos de sangre (20 asesinatos), seguido por junio, con 17. En cambio, en abril hubo 8 homicidios y fue el menos violento. A diferencia de enero y febrero de 2005 (43 casos) en los primeros dos meses de este año la cifra disminuyó sensiblemente: 21 hechos.
Investigación, armas y homicidas
El cine hizo popular una frase: no hay crimen perfecto. Sin embargo, la realidad dice otra cosa. El 60% de los homicidios cometidos en este primer semestre permanece impune, sin detenidos. La cifra es más preocupante cuando se analiza lo ocurrido en los 31 casos de venganza. Allí, las falencias y carencias investigativas provocan demoras en los procesos, con pruebas muy débiles para dar con los sospechosos. En contrapartida, los 15 homicidios cometidos por motivos pasionales están esclarecidos o muy cerca de serlo.
Para cometer los 80 homicidios, los victimarios utilizaron armas de fuego en un 70 % de los casos. En el restante 30 %, se utilizaron armas blancas, objetos contundentes, puñetazos y patadas, alambres o sogas. Los asesinatos pasionales y las riñas forman parte significativa de este porcentaje.
Más allá de las características de cada uno de estos 80 casos, hay un dato común y muy significativo en la mayoría de ellos: el 90 % de las víctimas conocían a sus homicidas. Eran familiares, amigos, vecinos o habían tenido algún tipo de trato previo con ellos. Enrique Pfaab - Especial para Los Andes