El seleccionado local, en su última presentación en Malargüe, venció sobre el tie break a Croacia. Así terminaron la serie igualados.
viernes, 07 de julio de 2006
La Selección Argentina cerró su gira por Mendoza con un alentador triunfo frente a Croacia por 3/2, en el cuarto partido amistoso de su gira nacional y de cara a la Liga Mundial de voleibol 2006, que se inicia el próximo sábado en la ciudad de San Juan. Allí, los dirigidos por Jon Uriarte enfrentarán al campeón, Brasil, los días 15 y 16.
Malargüe vibró al ritmo de este renovado plantel que ha empezado a transitar la era Jon Uriarte. El plantel que dirige el carismático ex-jugador de la selección nacional y entrenador de Australia hizo poner de pie a los 3.800 espectadores que llegaron hasta el estadio Malal - Hue para alentar a los albicelestes, quienes tuvieron que dar lo mejor para superar a Croacia en el quinto parcial.
La presencia del mendocino Juan Pablo Alanis - hizo 9 puntos de ataque- (es de General Alvear) fue un plus para el público sureño. Así lo entendió Uriarte y lo dejó en la titularidad a lo largo de los cinco juegos.
De la mano de Marcos Milinkovic (18 puntos) y Gastón Giani (18 puntos), la Selección comenzó a mejorar su rendimiento a partir del segundo set, luego de haber perdido 22/25 el primer chico.
El armador Luciano De Cecco se asoció en la red con Giani y por momentos fueron un problema para los centrales europeos, que igual no brindaron concesiones. Porque cuando subió a la red Igor Omrcen (27 puntos) o Toni Kovacevic tembló la recepción local.
El partido se jugó punto por punto hasta llegar a la zona de definición (20/20) y fue allí donde apareció la figura del gran capitán, Milinkovic, para cerrar en 25/23.
En el tercer set, Argentina mantuvo el nivel de juego, con algunas apariciones por las puntas de Alanis, y el notable bloqueo del Alejandro Spajic y Gustavo Porporatto. Croacia mantuvo el ritmo de juego pero perdió efectividad y mostró muchos errores no forzados. Así pasó a ganar por 2/1.
Aunque, en el cuarto parcial Croacia bajó su margen de error e hizo pesar su ataque con Kovacevic, Vulin y Omrcen, que fue todo un problema para la defensa del equipo que dirige Uriarte, y terminó forzando el quinto juego.
Fue más emotivo que bien jugado el último parcial que selló el triunfo argentino, donde el sexteto nacional expuso que le falta de trabajo, pero le sobra solidaridad en la cancha apoyada principalmente en la experiencia de Marcos Milinkovic, todo un emblema para la nueva camada, que aún tiene mucho par dar. Sergio Faria - Enviado especial a Malargüe