Dicen que los cambios climáticos en el Viejo Continente en los próximos años provocarán consecuencias irreversibles.
domingo, 22 de agosto de 2004
Los organismos y asociaciones que defienden el medio ambiente lo advierten desde hace años: la falta de medidas serias por parte de los Estados en relación a la emisión de gases genera un cambio climático global que pone en peligro nada menos que la vida de nuestro planeta. Las conclusiones de un informe presentado esta semana por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) son alarmantes: Europa se quedará sin los inviernos tal como los conocemos ahora porque el calentamiento de esta región irá más rápido que en el resto de los continentes. Sucederá dentro de 75 años, en el 2080 y esa será la triste herencia que dejaremos a nuestros descendientes.
A causa del aumento de la emisión de gases de efecto invernadero, entre los que se encuentra el dióxido de carbono, las temperaturas europeas aumentaron alrededor de 0,95 grados centígrados en los últimos 100 años. Y seguirán aumentando. El informe de la AEMA preanuncia aumentos de temperaturas de entre 2 y 6,3 grados en el transcurso del siglo XXI. Esto coincide con la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, que presenta el mayor nivel en 420.000 años: los científicos europeos estiman que está un 34 por ciento por encima de los niveles previos a la Revolución Industrial.
Los especialistas coincidieron en que esto no significa que los inviernos desaparezcan por completo. El único lugar en que la diferencia de temperaturas no coincida con el cambio de las estaciones seguirá siendo la zona del Ecuador. En Europa habrá diferencias entre el invierno y el verano pero no del mismo modo en que las conocemos ahora. Los inviernos serán menos intensos y los veranos más calurosos.
Imágenes de una ciudad europea cubierta de nieve, como Salzburgo, en Austria, Berlín, en Alemania, o San Petersburgo, en Rusia, hoy frecuentes, pueden convertirse en extraños objetos de una colección de fotos en no muchos años. Los centros de esquí de Suiza, Alemania y Austria podrían quedarse sin nieve y sin turistas, advierte también el alarmante informe. CC